Soy la clase de persona que no se rinde fácilmente, pero que a la mínima se le echa el mundo encima. Ese tipo de chica que no piensa lo que dice, de las que se arrepienten al tiempo que hablan, soy alguien fácil de convencer y difícil de hacer entrar en razón. Suelo ser la que se sabe poner sin problemas en el lugar del otro, ese tipo de persona que nunca llegas a conocer del todo y que sin querer, sonríe para parecer mucho más fuerte. Pero por dentro, continua teniendo sentimientos.
19 de septiembre de 2012
Temer al amor
Tienes tanto miedo, quiero decir, estás tan acojonada que te niegas al amor. Te niegas a ti y a que te quieran. Adoras que te miren, que se giren cuando pasas, ser el centro de atención. Pero cuando alguien se fija en ti de verdad, sin importarle lo subida o bajada que lleves la falda, sin mirarte el escote o el tanga que llevas esa madrugada, te asustas. Te haces pequeñita y buscas por todos los medios los defectos de ésa persona - aunque no los tenga -. Actúas de forma muy diferente a cómo eres en realidad tan solo para que te digan "tampoco merece tanto la pena". De hecho, intentas auto convencerte de que tú no sientes nada por nadie, de que no quieres noches acompañadas ni desayunos envueltos en besos, de que estás mejor así, sin preguntarte estará pensando en ti. Te acuerdas de todo lo que sufriste por aquel niñato, que te niegas a volver a pasar por algo así. Estás tan acojonada que cuando alguien va a traspasar la línea que marca el límite entre tú y él, sacas a relucir más que nunca ése escudo que llevas a la espalda, ese que aquel capullo te forjó a base de palos...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario