A veces es estúpida, se comporta como una cría y me pone nerviosa. Hoy por ejemplo se está pasando de la raya. Ha llovido, y se ha quedado en casa todo el día, pero en realidad no ha hecho nada productivo. En días como ese parece ausente, no ríe, apenas come, y de vez en cuando le entran ganas de llorar. Al escuchar su voz parece que se ha recuperado, le necesita más que nunca, o se va a volver loca. Lo sé, la conozco perfectamente, le quiere demasiado como para separarse de él, sé que no lo superaría. Está falta de cariño, hoy su corazón se ha hecho pequeñito de repente, pero guarda la esperanza de que mañana crezca de golpe con uno de sus besos.
No había visto nunca nada igual. Esta noche le dirá palabras bonitas, la conozco y sé que ella también las esperará a cambio. Dulce y jodida adolescencia. Cuántos corazones habrás roto ya.
Soy la clase de persona que no se rinde fácilmente, pero que a la mínima se le echa el mundo encima. Ese tipo de chica que no piensa lo que dice, de las que se arrepienten al tiempo que hablan, soy alguien fácil de convencer y difícil de hacer entrar en razón. Suelo ser la que se sabe poner sin problemas en el lugar del otro, ese tipo de persona que nunca llegas a conocer del todo y que sin querer, sonríe para parecer mucho más fuerte. Pero por dentro, continua teniendo sentimientos.
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