20 de febrero de 2013

El ser fuerte me llevo a dejarte

Me ví obligada a pasar página, y no solo lo conseguí: tiré el libro y me compré uno nuevo, que me enseñó que lo más importante era yo, mi felicidad y mantener conmigo aquello que me hace bien y alejarme de lo que me hiciera sufrir. Yo solita recuperé mi vida y seguí, con un par de huevos y otro de ovarios. Ni clavos que saquen otros clavos ni pollas, tener amigos de los de verdad es el secreto coño, da igual uno que cien, mírame que fuerte soy y como sonrio, gracias a ellos. Reconozco que me has sorprendido una vez más. No me esperaba que me preguntaras si volveria atrás a releer párrafos y continuar escribiendo algunas páginas, supongo que tú tampoco te esperabas que ya hubiera tirado ese libro. Perdona si me rio. Permíteme poner en práctica algo que me enseñaste, dejame ser egoísta y disfrutar de la situación. Ya sabes, quién rie último, rie mejor. Tan inesperado como esperado, vuelvo a no querer generalizar pero los hombres nunca olvidan y las mujeres un día decimos: se acabó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario