Tal vez no sirva de nada y no venga a cuento, pero voy destrozar una de tus fotos. Supongo que la quemaré. El fuego me relaja. Ira acabando con tus recuerdos. Con los pocos que quedan, ya que la rabia y el dolor se llevaron el resto. Creo que después escribiré tu nombre en un papel y lo añadiré a la hoguera.
¿Te acuerdas de ese peluche? Yo ya no. Ardió. ¿Recuerdas esa canción? Yo no. Ardió. ¿Te acuerdas de ese sentimiento? Pues el fuego acabó con él. Ardió. ¿Recuerdas mi corazón? Yo no. Se quemó, y esta vez ni mis lágrimas van a consumir el fuego.
Soy la clase de persona que no se rinde fácilmente, pero que a la mínima se le echa el mundo encima. Ese tipo de chica que no piensa lo que dice, de las que se arrepienten al tiempo que hablan, soy alguien fácil de convencer y difícil de hacer entrar en razón. Suelo ser la que se sabe poner sin problemas en el lugar del otro, ese tipo de persona que nunca llegas a conocer del todo y que sin querer, sonríe para parecer mucho más fuerte. Pero por dentro, continua teniendo sentimientos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario