19 de septiembre de 2012

Una caja llena con mil primaveras

Quería culparle por despertar aquel sentimiento incontrolado en su pecho y, por un segundo, intentó imaginarse la vida sin él. Pero resultaba imporsible, era como intentar recordar la primera impresión que se ha tenido de una casa después de haber vivido allí durante años. Así de hondo había calado en ella.Y ahora tenía que asimilarlo.

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