Soy la clase de persona que no se rinde fácilmente, pero que a la mínima se le echa el mundo encima. Ese tipo de chica que no piensa lo que dice, de las que se arrepienten al tiempo que hablan, soy alguien fácil de convencer y difícil de hacer entrar en razón. Suelo ser la que se sabe poner sin problemas en el lugar del otro, ese tipo de persona que nunca llegas a conocer del todo y que sin querer, sonríe para parecer mucho más fuerte. Pero por dentro, continua teniendo sentimientos.
13 de mayo de 2012
A veces hay que olvidar lo que sientes y recordar lo que mereces
Después de llorar, después de darte cuenta que pierdes el tiempo en rayarte por alguien que por ti no lo hace, después de resignarte a limitarte a querer a alguien menos de lo que ya le quieres, después de intentar convencerte a ti misma que solo ha sido uno más y que puedes seguir sin él aun sabiendo que es mentira... Entonces, después de todo eso, solo te queda sonreír y reírte de haber perdido lo que más querías, porque por mucho que llores no volverá, te has hecho fuerte, no confiarás en personas como él nunca más. Quizás mañana vuelvas a caer y vuelves a llorar y a pasarlo mal, pero después de unos días te darás cuenta que de esto has aprendido más de lo que tú creías.¿Por qué lloras niña? ¿No has aprendido de tus errores todavía? ¿No te has dado cuenta que ya no duele como al principio? Correcto. Te ha costado, pero por fin lo has conseguido. Porque con el tiempo, vienen personas mejores y dices… ¿Yo he llorado por aquel niñato? Y te sientes mucho mejor. No renuncies al amor, no te encierres a ti misma. Tira hacia delante si él se fue, es porque ese niño no era para ti y el tuyo esta allí fuera buscándote, si te encierras no podrá encontrarte jamás. Y sino como suelen decir: si vuelve ese amor; es tuyo, y sino; nunca lo fue.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario